Secta rusa: jornada clave para los detenidos en Bariloche
Este jueves, el fiscal del caso, Fernando Arrigo, define el futuro de los aprehendidos.
Este jueves es un día clave para los integrantes de la secta rusa que fueron detenidos en Bariloche. Por el momento, la calificación sobre los acusados sigue siendo trata de personas, sometimiento y falsificación ideológica.
Se espera que en las próximas horas, el fiscal del caso, Fernando Arrigo, solicite la prisión preventiva para Konstantin Rudnev, el líder de la secta, y para el resto de los involucrados. El fiscal había solicitado una prórroga, ya que se encuentra a la espera de la evidencia que surja del análisis de los teléfonos y computadoras secuestradas.
Cabe destacar que dos de los 14 detenidos fueron liberados debido a que consideraron que no existe riesgo de fuga y a que no había pruebas suficientes para mantener su detención.
Qué dijo el dueño de la casa en la que operaba la secta
En diálogo con los medios, Esteban Lovi, el dueño de la casa de San Carlos de Bariloche en la que operaba la secta rusa, detalló que una de las cosas que más le llamó la atención fue que los inquilinos le preguntaron sobre la privacidad y la existencia de cámaras de seguridad. "Lo que más me llamaba la atención era que me consulten si había cámaras de seguridad", indicó.
Sin embargo, el dueño de la casa en la que operaba la secta rusa manifestó que no sabía cuántas personas habitaban el lugar. Por otro lado, Lovi mencionó que después conoció a dos supuestos ingenieros, los cuales ayudaron a su hijo a realizar una instalación en un taller. "Uno era ruso y el otro serbio. El encargado me dijo que habían instalado cuatro cámaras", añadió.