El Gobierno nacional apuntó a la oposición por el rechazo de los pliegos de los jueces de la Corte Suprema: "El Senado es el refugio de la casta"
Acusó a la Cámara Alta de ser un "refugio de la casta política" y advirtió que esta negativa significa "una amenaza para la democracia".
Tras el duro golpe recibido en el Senado, el Gobierno repudió este jueves el rechazo de los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla para ocupar un lugar en la Corte Suprema. En un comunicado de "la Oficina del Presidente"" afirmaron esta negativa no fue por "cuestiones de idoneidad" sino por "motivos meramente políticos".
"Por primera vez en la historia, el Senado de la Nación ha rechazado pliegos propuestos por un Presidente, por motivos meramente políticos y no por cuestiones de idoneidad, lo que evidencia una vez más que la Cámara Alta es el refugio de la casta política en el Congreso de la Nación", acusó el Gobierno en el comunicado.
La Oficina del Presidente calificó al Senado como una "maquina de impedir" cuyo único objetivo es "obstruir el futuro de la Nación Argentina". Los "motivos políticos" serían "la preocupación por sus causas judiciales y las de sus dirigentes". Por ello, asegura el comunicado, fue demorada la discusión de ambos pliegos.
"Es evidente que la politización de la justicia representa una amenaza para la democracia. Mientras la clase política anteponga su protección penal y no la normalización del sistema judicial, el derecho a la justicia continuará limitado en la República Argentina", advirtieron.
A pesar del revés, el Presidente promete seguir "trabajando incansablemente para garantizar la independencia judicial y restaurar la confianza del pueblo en las instituciones, utilizando todas las herramientas que la Constitución Nacional y el voto popular han puesto en sus manos".
Revés para el Gobierno en el Senado: el kirchnerismo y el PRO rechazaron los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla
El decreto de Javier Milei que designó a Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla como miembros de la Corte Suprema empujó a una votación en el Senado para tomar definiciones que todavía son susceptibles a intervención judicial. Las coincidencias entre el peronismo y el PRO, además de aportes de la UCR y de exlibertarios, posibilitaron el rechazo de ambos pliegos y podrían dejar vacantes dos lugares en el máximo tribunal nacional.
La designación de Ariel Lijo contó con el respaldo de 27 senadores, el rechazo de 43 y la abstención de 1 (del libertario Juan Carlos Pagotto). Por su parte, la votación de Manuel García-Mansilla resultó 20 a favor y 51 en contra. La chubutense Edith Terenzi (Las Provincias Unidas) fue la única ausente. Ambos necesitaban dos tercios del recinto, por lo que no fueron ratificados por la Cámara alta.
El caso de Manuel García-Mansilla tuvo mayores respaldos en el recinto e incluso con el rechazo del Senado se desconoce su futuro como miembro de la Corte Suprema, dado que los demás jueces ya le tomaron juramento. Aquí colisionan dos corrientes constitucionalistas: una de ellas sostiene que como ya fue designado en comisión solo podría ser desplazado de su lugar a través de un juicio político, mientras que otra asegura que con el rechazo del Senado deja de ser juez automáticamente.