Trágico suceso en Río Gallegos: "No se puede generalizar en los casos de esquizofrenia"
Así lo señaló la trabajadora social Mariela Gamboa, de Bienestar Psicosocial del Hospital Regional, habló con Radio Nuevo Día. Explicó la importancia de un tratamiento sostenido, al tiempo que llamó a la reflexión para evitar estigmatizar a quienes padecen trastornos mentales.
El reciente asesinato de una joven en Río Gallegos por parte de su hermano con esquizofrenia generó conmoción y reavivó el debate sobre la salud mental. La trabajadora social Mariela Gamboa, quien se desempeña en Bienestar Psicosocial del Hospital Regional de Río Gallegos, analizó el caso en una entrevista con Radio Nuevo Día y destacó la complejidad de estas situaciones.
Gamboa explicó que "hay problemas de salud graves, como los cuadros de esquizofrenia, que requieren un tratamiento sistematizado y sostenido en el tiempo, con el acompañamiento del grupo familiar y del sistema de salud". Sin embargo, aclaró que, incluso cuando estos factores están garantizados, nada asegura que no puedan existir scuesos adversos.
"Siempre hay un margen de riesgo en estas situaciones", afirmó la trabajadora social, y subrayó que los profesionales buscan "achicar esos riesgos" a través de dispositivos cerrados con distintos niveles de acompañamiento, en consonancia con figuras legales.
Respecto a la esquizofrenia, Gamboa remarcó que "cada caso es individual y no se puede generalizar". Destacó que hay pacientes "sumamente funcionales y compensados" y llamó a la reflexión para evitar que la sociedad asocie automáticamente los trastornos mentales con la peligrosidad. "Lo que sucedió es excepcional, no es lo que suele pasar con nuestros pacientes", aseguró.
Sobre el abordaje preventivo, mencionó que existen factores que pueden servir como señales de alarma, los cuales los profesionales buscan detectar para alertar a las familias. "Tratamos de hacer psicoeducación con el grupo familiar", indicó.
Por otra parte, Gamboa adelantó que "esto va a traer una investigación dentro del sistema de salud mental para analizar qué sucedió con este joven". Y reconoció que, pese a todos los esfuerzos interdisciplinarios, "ninguna práctica profesional nos va a dar el 100% de efectividad, porque siempre existe el factor de autodeterminación de las personas".
En un análisis más amplio, la trabajadora social advirtió sobre la crisis del sector en todos los estamentos. "Si analizamos la salud pública no hay un buen panorama", señaló, agregando que tras la pandemia del 2020, "la nueva pandemia es la de la salud mental".
"No hay una real inversión en el sector más allá de los intentos. Hoy no se está mirando la salud mental comunitaria ni las secuelas de la pandemia, que aún seguimos viendo, sobre todo en las infancias y adolescencias", sostuvo. En este sentido, enfatizó que "hay un lazo social que se rompió y se configuró de otra forma", afectando la estabilidad emocional de la sociedad.
(El Diario Nuevo Día)